domingo, 12 de julio de 2009

Rompiendo reglas

Foto: Ninot de Obama en una “Fogurera”. Alicante, junio de 2009
Cuando era pequeño, mi prima carlota que era muy lista y había estudiado hasta el final, me decía a mí, que si yo te decía a ti algo así como me voy a acostarme, era reiterativo y una falta gramatical, porque acostarme ya incluía el pronombre me. Sin embargo, parece ser que ahora ya no, ahora ya no es reiterativo utilizar frases como los ciudadanos y las ciudadanas, a pesar de que el genérico los ciudadanos ya incluya también a las ciudadanas. De pequeño cuando se utilizaba un genérico entendíamos que era eso, un genérico y no una persona de un sexo determinado. Cuando el profesor de lengua, que sabía mucho y que también había estudiado hasta el final, como mi prima Carlota decía los alumnos tendrán que hacer los deberes, sabíamos que los teníamos que hacer todos, tanto los niños como las niñas, y a nadie le creaba dudas, bueno, excepto a los del final de la clase, los repetidores, que estos tenían dudas entre no hacerlos o copiarlos a última hora de algún empollón.
Más adelante cuando era adolescente y alguien decía apagad el porrete, que viene la policía no nos planteábamos si ese miembro o miembra del cuerpo era hombre o mujer, sencillamente lo apagábamos y ya está. ¡Ah! y que conste que yo no fumaba porros, eran los otros, siempre eran los otros (Es por si lo lee mi madre).
Hoy en día, los políticos y las políticas han creado la inseguridad en todos los ciudadanos y las ciudadanas, porque cuando alguno de nosotros o alguna de nosotras habla y dice cualquier cosa, no puede estar tranquilo o tranquila pensando si ofenderá a aquellos o aquellas que le o la estén escuchando.
Han llegado a crear una sensación de incorrección en todos nosotros, porque utilizar el genérico que hasta ahora utilizábamos ya no es políticamente correcto, porque la lengua — dicen — es machista. O porque nuestra hipersensibilidad ha hecho que así lo sintamos.
Como en muchas otras ocasiones, han creado el problema sin tener la solución. Han creado la duda en muchos de nosotros proponiéndonos algo tan poco práctico como los nuevos y milagrosos genéricos: decir el alumnado en vez de los alumnos y las alumnas, el profesorado por profesores y profesoras, etc.
Después de crear este caos, todavía somos capaces de juzgar a los adolescentes que utilizan "xq" en vez de "por qué", o porque cambian las "q" por las "k". Al fin y al cabo, ¿no es lo mismo? ¿No es intentar modificar la lengua para que se adapte más a sus nuevas necesidades de hacerlo todo más fácil y asequible?
Que tengáis un buen día, viajeros. Entrellat

4 comentarios:

podi dijo...

...Y luego está aquella "medio-solución" que consiste en lo de tod@s, que lejos de simplificar las cosas, para mí, las embrollan aún más.

podi-.

Manel Aljama dijo...

Una cosa es el "estilo" del que algunos manuales recomiendan por ejemplo omitir el "me" de "voy a acostarme" como dices. Pero en todo caso el escritor se puede permitir licencias. Que le pregunte aunque se por guija a Juan Ramón o Don Camilo o Juan Marsé.

Otra cosa bien distinta es que a lo que te refieres como norma es en realidad "políticamente correcto". En eso los ingleses nos llevan la delantera y un deficiente mental puede ser un "mind challenger" o literalmente "aspirante a tener cerebro"...

Vamos que todo eso de miembros y miembras me parece una cursilada de tomo y lomo. Yas es hora de poner las peras a esta panda de cursis y secuestradores de ideas.

Andrés Hernández Martínez dijo...

Como sigan por ese camino nos vamos a reír una buena temporada. Ejemplos de cambios a efectuar en la denominación futura de palabras que sufren históricamente la injusticia del machismo:
Ahora Luego
Los Ovarios Las Ovarias
El Pecho La Pecha
El Himen La Himan
El Cielo La Ciela
El Puerto La Puerta
La Puerta El Puerto
El Suelo La Suela
La Suela El Suelo
El Coño de tu prima La Coña de tu..
La Mierda El Mierdo
...Tenemos trabajo por delante para memorizar todo aquello que pudiera ser motivo de desprecio de sexo, que pudiera tener connotaciones de tipo peyorativo, que sea susceptible de tener contenido xenófobo, que pueda resultar políticamente incorrecto... ¡Una locura sin pies ni cabeza! Ganas de tocar los cojones, (perdón, los ovarios; que son más femeninos y ofenden menos a los delicados oídos de aquellos/ellas que tienen una sensibilidad híper desarrollada)

Manel Aljama dijo...

Andrés
Te has dejado el pene y la pena...
Si es que en vez de arreglar un poco lo estropean todo al completo.