domingo, 17 de mayo de 2009

Years ago

Foto: Alexander Rybak, ganador del Festival de Eurovisión 2009.
Years ago, when I was younger…
Así empieza la canción que Alexander Rybak defendía para Noruega en el Festival de eurovisión, que tuvo lugar ayer por la noche en Moscú. Y como casi todos los cuentos éste también ha tenido un final feliz, le ha dado la victoria con una abrumadora diferencia de puntuación.
Hace años, cuando era más joven — digo parafraseando la canción de Alexander— me grababa el festival de eurovisión en un radiocasete que ponía al lado de la televisión, porque todavía no se habían inventado los videos, ni los DVD grabadores, ni mucho menos las televisiones con disco duro, y si se había inventado alguno de esos aparatos, en casa no teníamos suficiente dinero para comprarlos.
Hacía callar a toda la familia, mientras cantaban los países que participaban, cada uno en su idioma, no como ahora que casi todos cantan en inglés. No participaban 42 países, porque Europa no tenía entonces tantos. Yugoslavia era un solo país y no siete y la Unión Soviética (URSS) mantenía todavía bajo su protección a muchos de los países que ayer participaron en el festival, incluida Bielorusia, la patria natal del ganador Alexander Rybak. Por cierto, la URSS tampoco participaba por aquel entonces.
Con aquella grabación iba a casa de un amigo mío y escuchábamos las cintas, y nos peleábamos por defender cual de las dos era de mejor calidad, la suya o la mía. Incluso intentábamos transcribir las letras de la canción ganadora de cada año, a pesar de que no sabíamos sueco, ni alemán, ni siquiera francés o inglés, pero nos divertía cantarlas en el lenguaje que nosotros habíamos sido capaces de transcribir.
No sé si entonces era igual, pero en aquel momento yo no era consciente que la política lo impregnaba todo, incluso las votaciones. Da igual la canción que lleves, porque los que te votan, te votarán siempre. ¿Alguien duda que llevemos la canción que llevemos Andorra nos dará los 12 puntos?
De la misma manera, y a pesar de que los países de la antigua Yugoslavia no han tenido la tolerancia suficiente para convivir en un mismo territorio, se siguen comiendo los mocos y hace años que se votan entre ellos, lleven las canciones que lleven. Lo mismo pasa con los países nórdicos y los de la zona del Báltico o con las exrepúblicas soviéticas.
A pesar de que me da pena que la diversidad lingüística de este continente se empiece a perder, en detrimento del inglés; a pesar que la calidad artística y musical no sea el criterio principal a la hora de votar una canción; a pesar de que bodrios como la canción de Chiquilicuatre queden en mejor posición que la de Soraya; a pesar de todo eso —digo— ayer vi el festival sentado en mi sofá y me gustó cómo lo hizo Soraya y me gustó también la canción ganadora.
Por cierto, una pregunta que nunca nadie me he ha sabido responder. ¿Qué hace Israel en el festival de Eurovisión si geográficamente y políticamente pertenece a Asia? Otro por cierto, mis felicitaciones a Noa, por cantar su canción junto a una palestina, ¿pero no es eso también mezclar música y política?
Que tengáis un buen día, viajeros.
Entrellat
PS: Aquí tenéis el link de la canción, por si no lo visteis ayer.

3 comentarios:

Manel Aljama dijo...

Un escrito que es todo un órdago. Queremos democracia y lo que nos dan es que todos voten una canción o lo que sea por SMS y pagando... Chiquilicuatre tenía su razón de ser: pataleta porque no nos votan. Fue también elegido en votación popular pero no debió ir. Fue mala diplomacia. Soraya llevó una canción comercial y digna de ganar y venderse. Pero las alianzas geopolíticas han podido una vez más. Pero como se ve que tiene talento no necesitará de este festival.

Te respondo a una de tus dudas: Israel, Rusia y Armenia particpan en Eurovisión porque pagan cuota y hasta el año pasado creo, había países que pasaban a la final por ser los que más pagan.

Andrés Hernández Martínez dijo...

Dicen las malas lenguas que España ganó el festival de Eurovisión con el "La,la,la", hace cuarenta años, previo envío de señor con maletín.
De Eurovisión ya no me extraña nada, se ha convertido en una patochada, un politiqueo y un amiguismo insoportable.
No se tiene en cuenta la calidad musical o del artista para nada. Las canciones ahí son algo anecdótico, sin importancia, por hacer el espectáculo y justificar el doble juego que se llevan entre manos.
¡Arriba Soraya, preciosa Soraya!...y encima canta fenomenal.

chapeaux dijo...

me alegra muchisimo que te pases por mi blog, yo desde que estoy sin ordenador estoy exo un descastao. Ahora mismo tengo el portatil averiado y solo puedo ver mis cosillas por el del trabajo. Me gustan tus comentarios sobre mis letras, me agrada que las leas y que las comentes. un beso!