viernes, 10 de octubre de 2008

Sucedió en octubre

Son las cinco de la mañana. Ra surge del cuerpo de Nut, diosa del firmamento. Como cada mañana, después de haber recorrido el interior de su cuerpo, de haber transitado por el más allá, vuelve a nacer regenerado tras ver el escarabajo; en ese momento extiende sus alas cálidas sobre el aeropuerto de Abu Simbel, donde tres almas, que ya permanecen aferradas a su nueva tierra, esperan impacientes una experiencia que cambiará sus vidas.
Así describí en el álbum del viaje nuestra primera excursión en Egipto, a Abu Simbel; porque así fue, aquel viaje cambió mi manera de pensar respecto a lo que los viajes nos aportan, cambió mi percepción del mundo, cambió mi vida. Hasta entonces no había salido de Europa. Todo lo que yo conocía se parecía a lo que hoy vivimos aquí, a lo que nos han dejado los diferentes pueblos que han pasado y han poblado el viejo continente; blindado, eso sí, por el tiempo, la prosperidad, y un halo de seguridad y bienestar; aunque hoy en la situación de crisis que vivimos, todo eso es una gran nube de humo.
Dicen que de las crisis siempre se aprende algo, que uno sale regenerado, como lo hacía Ra cada amanecer. Yo tuve también mi gran crisis en este viaje. Recuerdo un momento en el que los tres solos, Eme, Ene y yo, caminábamos desde la Mezquita de Alabastro hacia el Barrio Copto. Nos habíamos salido de los circuitos turísticos y nos habíamos metido en la boca del lobo. En aquel largo paseo acabé llorando, porque no sabía lo que hacía yo allí, porque no sabía cómo todo aquello que pasaba por delante de nuestros ojos, existía realmente, y no era un documental de la dos. Pero esta historia ya la contaré en otra ocasión.
Además de ser mi destino más deseado, pues desde que tengo uso de razón siempre había querido ir a Egipto, el viaje reunía todas las cosas necesarias para ser un gran viaje, y así lo fue: el lugar que visitamos y la compañía.
Del destino qué decir, que Egipto había despertado mi atención desde que en el colegio vi una foto de las pirámides. Por supuesto que entonces no me imaginaba que acabaría estando allí, y que acabaría modificando mi manera de pensar.
De la compañía, a Eme ya lo conocéis, ya sabéis como es, y lo que significa para mí; y de Ene… decir que fue el primer viaje que hicimos juntos, un viaje lleno de olores, de sensaciones, de risas, muchas risas, y hasta llantos. La casualidad, o nuestros trabajos no nos han dejado hacer otros viajes como este, y nos hemos conformado, ni más ni menos que con ser grandes amigos, con viajar cada día en el veloz viaje de la vida; pero sé que algún otro destino importante nos espera, lo sé desde aquel día a las 5 de la mañana en el aeropuerto de Abu Simbel.
Que tengáis un buen día, viajeros.
Entrellat
Foto 1: Eme, Ene y yo con un grupo de abuelas madrileñas, con el que coincidíamos en todas las excursiones y visitas. Egipto, octubre de 2000. Foto 2: Ene y yo imitanto una escena repetidísima en las paredes de las tumbas en la habitación del hotel
PS: y ahora me voy a preparar mi maleta, que mañana me voy a Lanzarote con mi hombre, para celebrar nuestro primer aniversario de boda. Además, me he regalado un iphone. Si el tiempo y la cobertura 3G lo permite iré actualizando durante estos días, si no a la vuelta os cuento.

1 comentario:

EleNi dijo...

Hola Fran!!! madre mia estoy deseando q cuelgues alguna fotillo d tu ultimo viaje, gracias por tu firmilla en mi blog, entrare a menudo. un besote enormeeeeeeee. muac.