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domingo, 17 de febrero de 2013

"Bent" repite en la Sala

 
 
Si os pensabais que os ibais a librar de nosotros os habéis equivocado. Volvemos otra vez. Sí, sí. Este fin de semana volvemos a La Sala otra vez. Dos funciones más.
 
Aprovechamos estas líneas para dar las gracias a todos los que han venido a vernos, que son muchos. Ha sido un éxito de público, casi todas las funciones con el cartelito de “no hay entradas”. Pero no sólo eso, si no que hemos recibido además unas grandes críticas por diferentes canales. Gracias otra vez.
 
No os canso más. Si no habéis visto nuestro montaje, o si queréis volverlo a ver aquí tenéis los detalles:
 
“Bent” de Martin Sherman  
Teatre municipal “La Sala” - C. Cervantes, 126 de Rubí (Barcelona)
 
Sábado, 23/02/2013 a las 21h
Domingo, 24/02/2013 a las 18:30h
 
Un poco más de información en la página de "La Sala" (en catalán)

¿Nos vemos?

Saludos,

Fran Rueda en nombre de La Càmara Teatre – Rubí.

viernes, 8 de febrero de 2013

La Càmara Teatre-Rubí emociona...


 
El diario de Rubí ha dicho esta maravilla de nuestro espectáculo: "La Càmara Teatre-Rubí emociona con el estreno de Bent"
 
 


Bent, una meravella

Joaquim Conca nos vino a ver y ha dicho lo que podéis leer en la foto. Gracias Quim.


jueves, 31 de enero de 2013

Representaciones de "Bent" en Rubí


 
Parecía que no llegaría nunca, pero ya está aquí el estreno de nuestra producción "Bent". Una obra que nos ha llevado mucho tiempo preparar, pero que ahora ya está calentita y en el horno para salir mañana al escenario del Teatre municipal “La Sala” (C. Cervantes, 126 de Rubí).

El estreno será mañana día 1 de febrero de 2013, y el resto de representaciones serán los días 2, 3, 8, 9 y 10 de febrero de 2013. Los horarios viernes y sábados a las 21h y los domingos a las 18:30h.

No hace falta que os diga que nos gustaría contar con vosotros para cualquiera de esas representaciones –bueno, para el día 1 no, que ya está lleno.

Comentaos que el aforo es muy reducido y que si estáis interesados en venir valdría la pena reservar o comprar las entradas anticipadamente. Aunque no es necesario, ya que se pueden comprar en el mismo momento, si lo hacéis por adelantado os ahorráis que se os quede cara de alpargata cuando la taquillera os diga “no quedan entradas”.

Bromas a parte, si queréis reservarlas y recogerlas el día de la representación, podéis hacerlo llamando al teléfono del Ajuntament de Rubí, 935 887 000 extensión 4424 (Servei de Cultura). Si las queréis comprar por adelantado, lo podéis hacer en les taquillas del mismo teatro, todos los viernes de 18h a 21h.

Un poco más de información en la página de "La Sala" (en catalán)

No hace falta que os diga que estamos deseando re/encontrarnos con todos vosotros.

Saludos,

Fran Rueda en nombre de La Càmara Teatre – Rubí.

viernes, 27 de noviembre de 2009

Aria de Carlota

Foto: Reinterpretación de una instantanea tomada en La Floresta, en abril de 2008
Al principio no me lo acababa de creer, pero me dejé llevar. Hacía tiempo que no estaba con nadie, y aquel día, cuando volvimos de aquella fiesta… Los dos habíamos bebido mucho, bastante como para estar un poco desinhibidos, pero no lo suficiente para no saber lo que hacíamos. Nada más entrar por la puerta de casa, Bernardo empezó a hacer tonterías, me cogió por las muñecas y empezamos a pelearnos, como si fuéramos dos niños, como si se tratara de un juego. Hubo un momento en que nos quedamos quietos, mirándonos fijamente a los ojos el uno al otro, sin saber qué decir, con la respiración alterada por la pelea. En ese momento le di un beso y él se dejó llevar. Al cabo de unos segundos fui yo quien paró. Sabía que aquello no podía llegar a ninguna parte, sabía que le gustaban los chicos. Pero entonces fue él quien continuó con los besos.
Me abrazó muy fuerte y me apretó entre sus brazos. Hacía tiempo que no sentía un cuerpo tan cerca y estaba muy a gusto con él. Y entonces fui yo quien se dejó llevar. Acabamos haciendo el amor. Fue todo muy lento. Él se entretenía en mirarme, en acariciarme por todas partes, como si descubriera por primera vez el cuerpo de una mujer, como un adolescente. Después supe que era yo la primera mujer con la que se había ido a la cama.
Por la mañana, cuando nos levantamos, desayunamos en silencio. Él me miraba y sonreía, y yo no sabía qué pensar. Me había gustado mucho, pero conocía a Bernardo, o eso me creía, y no sabía cómo podía acabar todo aquello. Pensé que tal vez sería sólo un polvo, que había sido muy bonito, pero que no había que darle más vueltas. Tal vez más adelante reiríamos los dos, recordando todo aquello con mucho cariño. Así lo esperaba yo y él también lo veía así. Dijo que no nos teníamos que obsesionar, que dejáramos pasar el tiempo, que las cosas se pondrían solas en su sitio. Y añadió una frase tan simple como contundente, con una serenidad que me hizo pensar que ya se habían pasado los efectos del alcohol y que aquella historia no iría más allá: “las cosas no tienen más importancia que la que uno les quiera dar”.
Al día siguiente se acercó mientras lavaba los platos y me empezó a dar besos en la oreja… Acabamos haciendo el amor. Y así, un día en la cocina, otro en el comedor, otro en el estudio, otro en la habitación… Hasta que un día me quedé a dormir en su cama. A la mañana siguiente, con mucho sarcasmo, Bernardo rebautizó mi habitación como la habitación de los invitados. Y me enterneció mucho, y así se ha quedado, la habitación de los invitados.
No hemos hecho planes, no nos hemos cuestionado si lo nuestro durará mucho o no, y me gusta, y me hace sentir bien. Creo que hace un año lo hubiera estropeado, intentando ponerle nombre a nuestra relación, para sentirme más segura. Ahora me da igual, estoy bien así con él y eso es lo que importa.
© Fran Rueda, 2004
Nota: Este texto es la traducción al castellano de un monólogo que pertenece a una obra de teatro que escribí hace unos años llamada "el corazón en domingo".

domingo, 28 de septiembre de 2008

La función

Como siempre, antes de empezar la función, me paseo por el escenario que en esos momentos está poco iluminado, casi a oscuras. Compruebo que todo esté en su sitio, que los objetos que tengo que utilizar estén donde tienen que estar, que los muebles no interrumpan el paso, porque alguien los hayan movido. Es un trabajo meticuloso, casi maniático, pero que me da seguridad. Luego repaso el texto y vocalizo, caliento la voz, y me quedo un rato mirando el espacio escénico, como si tuviera necesidad de retener todo eso dentro de la memoria, como si no lo estuviera ya.
A veces mientras realizo mi ritual viene alguno de los compañeros a hacer algo parecido, porque cada uno tiene su rito, cada uno tiene sus manías. Los hay que necesitan moverse por todo el espacio; los hay que necesitan estirarse en el suelo, para tener un contacto más directo; otros vienen a buscar una nota al piano, para seguir afinando su instrumento; otros cantan, otros bailan, y otros sencillamente se sientan callados en el lugar del público.
Ayer tuvimos la primera representación y fue muy bien, la verdad. Tuvimos un lleno hasta la bandera, aunque hay que decir que el espacio es pequeño. El resultado fue muy bueno, a la gente le gustó mucho y nosotros quedamos satisfechos porque el trabajo realizado había llegado a sus destinatarios, el público.
De momento sólo queda la representación de hoy. No hay ninguna función más concertada de este espectáculo. Sabíamos que iba a ser así, cuando decidimos volver a producir este montaje, pero aun así nos da pena, a todos y el público de ayer nos estuvo diciendo que era una pena que se quedara aquí.
Es lo que tiene el teatro, que es un arte efímero. Tal vez eso fue lo que me enamoró de este arte, lo que me atrajo tanto para hacer de ello mi carrera, mi formación.
Que tengáis un buen día, viajeros.
Entrellat
PS: Si te animas a venir hoy, aquí tienes toda la información que necesitas.

Foto 1: Yo, unos momentos antes de empezar la función de ayer - Foto 2: el escenario a oscuras, momentos antes de empezar. Rubí, septiembre de 2008

viernes, 26 de septiembre de 2008

Ensayo general

Ayer, en un momento previo al ensayo general.
La bestia está dando los últimos coletazos. El montaje ha llegando a su fin, mejor dicho al fin de la preparación y al principio de las representaciones. Ayer ensayo general y grabación en video; hoy descanso para que repose el “guisado”, y el sábado y el domingo las representaciones.
Me gusta ver, escuchar y sentir a mis compañeros, ver dónde han llegado, ver cómo han mejorado con los años, ver lo bien que quedan algunos en los lugares que antes ocupaban otros. También me gusta ser público dentro del espectáculo, y durante los ensayos lucho por disfrutar mientras recibo todo eso, y por dar lo mismo para que el resto disfrute también. Me dejo llevar con los nuevos paisajes que aparecen con las relecturas de cualquier texto literario, y éste, a pesar de haber pasado 10 años, sigue ilusionándome, sigue abriendo un balcón por el que pasan nuevos personajes, y al que acuden algunos ya antiguos, y me gusta saludarlos a todos, porque todos tienen algo nuevo que decir.
Me gustan los ensayos, por todo eso, y porque es el momento en que me siento más libre, en el que me puedo permitir el lujo de equivocarme, de arriesgar y probar para conseguir cosas nuevas, en el que no existe la presión del público, pero mentiría si no dijera que lo que espero con ansia son las representaciones, el momento de enseñar lo que hemos conseguido con el esfuerzo de tanto tiempo, ¿qué sentido tiene, si no?
En este caso, hemos vuelto a hacer el “guisado” de nuevo. No era plan de sacarlo del congelador después de 10 años y servirlo tal cual. Pero eso sí, la receta ha sido la misma, y está probada. Sé que funciona, lo sé, lo siento así.
Ya sólo queda que lleguen los invitados al banquete ¿Te animas?
Más información en la web del Ajuntament de Rubí.
Que tengáis un buen día, viajeros.
Entrellat

sábado, 13 de septiembre de 2008

Reestreno preferente

A estas horas, dentro de dos semanas estaré en el teatro, ataviado con una camisa blanca, un pantalón de lino, un pañuelo al cuello y unas zapatillas de esparto, intentando volver a tener, diez años después el aire de un señorito andaluz.
Como siempre antes de empezar, estaré con los nervios a reventar, y arrepintiéndome de haber dicho que sí a la idea de reponer el montaje sobre textos y canciones de Federico García Lorca, que nosotros llamamos “Balcón Abierto”. Lo sé, será así, porque siempre es así, hasta me cambia el humor, una hora antes no dejo de hablar, de reír; media hora antes, me siento, me callo, piso el escenario para saber que todo está en su sitio, donde debe estar, me voy a los vestuarios, me siento, vuelvo al cabo de 5 minutos para volver a comprobarlo, e intento hacer ver a los demás que no estoy nervioso. Llevo más de 20 años pisando los escenarios, y todavía no he podido eliminar esa sensación. Aunque una vez una actriz me dijo que el día que no tuviera nervios al salir sería porque ya no me importara lo que estuviera haciendo. Lo bueno de todo esto es que casi siempre al cabo de unos segundos se pasa la sensación de nervios y empiezas a disfrutar de esa maravillosa sensación que es regalar lo mejor de ti, a un público que ha venido a ver tu trabajo.
Sea como sea, tal vez estas dos semanas esté un poco ocupado y no pueda actualizar mucho, así que por si acaso, y como alguien me dijo que avisara, pues aquí va la información. Por supuesto estáis invitados a venir.
Obra:
Balcón Abierto de Federico García Lorca.
Representaciones:
Sábado 27/09/2008, a las 22h
Domingo, 28/09/2008, a las 18:30h
Lugar:
Teatre Municipal La Sala - C. Cervantes, 126 - Rubí (Barcelona)
Más información:
Que tengáis un buen día, viajeros.
Entrellat
Fotos: Momentos de la representación de Balcón Abierto. Rubí, 1998

miércoles, 18 de junio de 2008

Balcón Abierto

Foto: Eme y yo en un momento de la representación. Rubí, junio de 1998
Cuando empezó a sonar el piano, la piel se me erizó, y sentí como si la vida me hubiera llevado 10 años atrás, como si esas notas, acompañadas de la viola, hubieran sido la llave que encendía la máquina que viajaba a través del tiempo; y me vino a la pituitaria el olor a Carolina Herrera de la Bailaora, y el refriegue de sus enaguas mientras pasaba por nuestro lado, y el pellizco en el estómago justo antes de empezar a recitar los poemas de Federico. Y luego, mirando las caras de mis compañeros, me di cuenta que no era a mí sólo al que los recuerdos y los sentimientos habían hecho viajar hacia el pasado.
El sábado empezamos los ensayos para reponer un montaje teatral que estrenamos hace 10 años, sobre textos de Lorca, con una soprano, una pianista, una violista, 4 rapsodas y una bailarina. Mientras el piano y la viola nos introducían en el universo lorquiano, en el ambiente de la Granada de aquella época, pero sobre todo en el ambiente que se creó cuando hicimos ese montaje, fui mirando a los componentes del grupo, con curiosidad, y asumí que había habido algunos cambios desde entonces. Uno, al que decidimos dedicarle la reposición del montaje, ya no está entre nosotros, un cáncer se lo llevó de nuestro lado, y otros ya no están, porque tal vez no debieron estar nunca. Me pareció curioso, porque todos los que ahora estaban en este ensayo en uno u otro grado son amigos míos, y me planteé cómo había llegado yo hasta allí...
Si en la representación que daba por acabada mi licenciatura de interpretación, aquellas dos chicas que ahora también están en este montaje no hubieran reparado en mí, nada de esto estaría pasando, y hoy no estaría escribiendo estas líneas. Aquella decisión suya de escogerme para nuestro primer montaje profesional, suyo y mío, y mi osadía de aceptarlo, nos ha llevado a años de trabajos en común, a ilusiones vividas en conjunto y también a decepciones, por qué no decirlo, que nos han servido para mejorar. Han ido pasando por nuestra re-cámara muchos actores, músicos, cantantes, escultores, pintores y artistas, en general; algunos han ido convirtiéndose en amigos, otros ya lo eran, y algunos otros no lo llegaron a ser, por diversos motivos.
Con este pequeño viaje en el tiempo, me ha vuelto a venir a la cabeza la trascendencia de las pequeñas decisiones que tomamos en la vida. Tal vez si no hubiera aceptado aquel primer papel, hoy no seguiría haciendo teatro en esta pequeña compañía, tal vez me hubiera dedicado a la interpretación exclusivamente, y hoy sería un reconocido y famosísimo actor, o quien sabe si tal vez lo hubiera dejado definitivamente. Lo que es seguro es que toda esa gente maravillosa, no formarían parte de mi pequeño universo, y que Lorca se hubiera perdido un grupo de admiradores, que ahora se vuelven a asomar juntos y llenos de ilusión, como hace 10 años, a ese “balcón abierto (1)”.
Que tengáis un feliz día, viajeros.
Entrellat
(1) Balcón Abierto es el título de un poema de Lorca que da título al espectáculo.